Publicación que destaca el impacto laboral de una habilidad artística, abordando el pilar Técnico y Tecnológico. Se explica cómo el dominio de los equipos de DJ desarrolla la concentración, el pensamiento estructurado y una habilidad técnica transferible que puede convertirse en un ocio saludable o una futura vía de empleo.
El Taller de DJ es una de nuestras actividades con mayor proyección laboral y de ocio alternativo. Aunque es una forma de expresión artística, es fundamentalmente una habilidad técnica que desarrolla competencias cruciales para la empleabilidad.
Competencias para el Siglo XXI
En el Aula, el proceso de aprender a ser DJ se divide en fases rigurosas:
Concentración y Estructura: El dominio de técnicas como el Beatmatching y el Fraseo musical requiere una concentración intensa y una capacidad de escucha activa. Los jóvenes aprenden a trabajar bajo presión (el manejo de una sesión) y a estructurar el tiempo.
Alfabetización Técnica: El conocimiento de hardware (controladoras, decks, mixer) y software de mezcla los familiariza con el mundo de los equipos profesionales y la tecnología de audio.
Habilidad Transferible: Un joven que puede realizar una mezcla musical básica y coherente de al menos cinco minutos demuestra disciplina, atención al detalle y una habilidad técnica que puede ser utilizada en eventos, hostelería o producción musical, generando una vía de reinserción laboral y social.
Nuestro objetivo es dotarles de una habilidad técnica que les ofrezca una proyección laboral futura, aumentando su autonomía y motivación.
